1. Transparencia en la elección de tutores/as
Debe garantizarse la transparencia en el nombramiento de tutores y publicitar los criterios de selección. La introducción de elementos como el currículum vitae favorecería la renovación y permitiría que nuevos perfiles formativos se incorporen a la tutela.
2. Incremento salarial
El incremento retributivo debe extenderse también a esta fase, ya que se trata de un periodo en el que los jueces y juezas en prácticas asumen responsabilidades jurisdiccionales de gran exigencia.
3. Destinos
Las prácticas deben abarcar todos los órdenes jurisdiccionales a los que las nuevas promociones pueden ser destinadas, incluidos los ámbitos penal, social o mercantil. Ello garantizaría una formación más completa y ajustada a la realidad de los destinos iniciales.
4. Duración
Es necesario ampliar la fase de prácticas tuteladas, suprimiendo la fase de sustitución y refuerzo, que hoy no aporta un valor añadido real y que únicamente retrasa la integración plena en la carrera. Para ello se requiere una modificación legislativa que la Escuela Judicial debe impulsar.