La Asociación Juezas y Jueces para la Democracia observa con profunda preocupación los graves disturbios ocurridos en Torre Pacheco (Murcia) en los últimos días.
Hacemos un llamamiento a la calma y a la confianza en las instituciones, que cumplirán con su cometido de restaurar la convivencia y castigar los delitos que puedan haberse cometido.
Queremos expresar con rotundidad nuestro rechazo a toda forma de violencia y a cualquier intento de enfrentar a las personas por su origen o nacionalidad.
Condenamos tanto la agresión sufrida por un vecino como la escalada de odio alentada por grupos organizados que, bajo la excusa de la seguridad, están sembrando el miedo, el racismo y el caos en una espiral de violencia colectiva que ninguna solución ofrece.
El odio nunca es la solución. El miedo no puede ser la normalidad. No se puede combatir la delincuencia con más violencia. No se puede justificar el vandalismo y la agresión con discursos de odio. La responsabilidad es personal y no es admisible la sospecha colectiva que resulta tremendamente irresponsable.
Exigimos que se actúe con firmeza contra quienes delinquen y que se garantice la seguridad de todas las personas del municipio sin criminalizar a comunidades enteras.
España es un país democrático y abierto a la necesaria población extranjera que permite sostener nuestro modelo social, nuestra economía y nuestro estado de bienestar. El Estado debe tener la capacidad y la voluntad de hacer cumplir las leyes para garantizar la convivencia en paz.
No podemos asumir el miedo como una forma de relación. No podemos asumir el odio como justificación. Debemos defender una política de extranjería humana e inteligente, que respete los derechos fundamentales y no convierta a las personas migrantes en objetivo de un odio tan criminal como inhumano e injusto. La convivencia se protege con justicia social, recursos públicos suficientes y respeto mutuo.
Torre Pacheco merece ser un lugar en el que puedan convivir todas las personas en paz.
15 de julio de 2025
SECRETARIADO DE JUEZAS Y JUECES PARA LA DEMOCRACIA