
COMUNICADO DE MEDEL DÍA DE ALERTA POR LA INDEPENDENCIA JUDICIAL
El 23 de mayo de cada año, MEDEL rinde homenaje a la memoria de Giovanni Falcone, asesinado por la mafia en mayo de 1992, como símbolo de miembros de la judicatura y fiscalía que perdieron la vida o la libertad debido a su valiente compromiso con la justicia.
El Estado de derecho y la democracia se enfrentan a una amenaza global.
Somos testigos de graves violaciones de los derechos humanos, del derecho internacional y del derecho humanitario: en Europa, la guerra continúa, al igual que la terrible violencia contra la población civil ucraniana; las imágenes que llegan de la Franja de Gaza describen condiciones inaceptables de violencia y sufrimiento, con numerosas víctimas civiles y hambruna deliberada, en las que la población y las personas más vulnerables, como los niños, intentan desesperadamente sobrevivir.
Las instituciones, como la CPI y la CIJ, que se supone deben promover la protección de los derechos, prevenir futuras atrocidades y garantizar justicia para las víctimas, son objeto de ataques cada vez más frecuentes por parte de las autoridades, que amenazan con destruir lo que la comunidad internacional ha construido a lo largo de los años para garantizar los valores universales de la justicia y la máxima protección de los derechos y libertades fundamentales.
MEDEL alertó sobre la situación del Estado de derecho en Estados Unidos, donde se reportan ataques ad hominem contra jueces y juezas que toman decisiones impopulares, poniendo así en peligro su seguridad y socavando la independencia de los tribunales.
Nos encontramos ante un número creciente de contextos en los que las instituciones judiciales, nacionales, europeas e internacionales, se perciben únicamente como obstáculos para el ejercicio ilimitado del poder, y donde las autoridades crean, mediante declaraciones públicas y campañas mediáticas, un clima de hostilidad contra la abogacía y judicatura que actúan como servidores de una justicia independiente.
MEDEL recordó que los recientes acontecimientos en Turquía marcan una mayor intensificación de la represión de la disidencia, utilizando cualquier herramienta disponible, incluido el procesamiento por parte de un sistema judicial que ya no es independiente.
El ejemplo de Murat, abogado turco y firme defensor de los derechos humanos, quien continúa su lucha por el Estado de derecho desde su celda en Sincan, nos recuerda que solo con una justicia independiente se puede garantizar un juicio justo y una protección efectiva de los derechos y libertades fundamentales, y que la independencia del poder judicial es la piedra angular de cualquier sociedad libre y democrática.
En el Día de Alerta por la Independencia de la Justicia, MEDEL insta a las instituciones democráticas y a la comunidad nacional e internacional a:
– Eliminar todos los obstáculos a la existencia de una verdadera justicia internacional; tomar todas las medidas necesarias para apoyar el sistema internacional de justicia; protegerlo de cualquier intento de socavar su independencia y su papel en la rendición de cuentas por los crímenes más graves;
– Ejercer la máxima vigilancia para garantizar que cesen las situaciones que amenazan la seguridad y la libertad de jueces y juezas, fiscales y abogacía y que se respete el principio de separación de poderes;
– Garantizar las condiciones para el restablecimiento de una justicia efectiva e independiente en todos los contextos en los que las derivas autoritarias han privado a las personas de las garantías del debido proceso y han convertido a los tribunales en instrumentos de opresión;
– Tomar todas las medidas necesarias para que Murat Arslan y todas las personas detenidas injustamente en Turquía recuperen finalmente su libertad y se restablezcan el Estado de derecho y la justicia independiente.
22 de mayo de 2025