Cuesta decirlo, pero no cabe olvidar que el Consejo General del Poder Judicial Ileva más de cinco años fuera de la ley, por la gravísima actitud obstruccionista del Partido Popular. Esto equivale, entre otras cosas, al virtual traslado de su sede de Marqués de la Ensenada 8 a Génova 13, donde, hasta hace no tanto los 21 y ahora los 17 restantes, se encuentran cómodamente instalados. Sin duda, por alguna tan poderosa como extraña razón pues, teniendo como tienen en su mano, con solo dimitir, la posibilidad de forzar el restablecimiento del orden constitucional, no se entiende que aún no lo hayan hecho.
Somos juristas y sabemos que, en una democracia constitucional, la legitimidad de ejercicio de los cargos opera exclusivamente cuando y mientras se produce en el marco de las reglas. Lo que significa que los vocales insumisos, como la misma institución, campan desde hace más de un lustro al margen de estas.
Pues bien de Juezas y Jueces para la Democracia les pedimos nuevamente que dimitan. A todos, pero, con mayor razón: a Roser Bach, Mar Cabrejas y Clara Martínez de Careaga. Es por lo que rogamos al 38 Congreso de Juezas y Jueces para la Democracia que se someta a votación la propuesta de dirigirles una petición en este sentido.