Al mismo tiempo, Jueces para la Democracia reclama la atención pública sobre el dato de que, aunque singular en su violencia, éste, como se recordará, no es el primer caso de ese género y tampoco un hecho aislado. Por el contrario, forma parte de un lamentable estado de cosas cuya raíz se encuentra en la tantas veces denunciada autonomía policial frente a la justicia.
Por ello, Jueces para la Democracia considera necesario dirigirse una vez más a quienes tienen el control directo (el único real) de las fuerzas y cuerpos de seguridad en el órden estatal y autonómico, y también a cuantos detentan responsabilidades de gobierno y políticas en general, para que en su propio ámbito cumplan unos, y otros exijan con el máximo rigor, el cumplimiento del mandato constitucional que impone el acatamiento de las resoluciones judiciales y el deber incondicionado de colaboración con la jurisdicción.
Madrid, 18 de Junio de 1.988
EL SECRETARIADO