Desde Juezas y Jueces Para la Democracia, destacamos todos los avances que en nuestro país se han alcanzado en temas relacionados con la igualdad. De acuerdo con el Instituto Europeo de la Igualdad de Género, España ha ascendido al cuarto puesto dentro del marco de la Unión Europea.

Sin embargo, en el área de empleo y situación económica nuestro país se sitúa en el puesto 17 de 27.

Por tanto, a pesar de los avances resta mucho por hacer

  • La reducción del gasto público en servicios públicos esenciales, políticas de cuidados y protección social que se produjo en los últimos quince años han tenido un impacto negativo en el desarrollo real de la igualdad. Revertir esta tendencia de manera continuada en el tiempo resulta imprescindible para poder avanzar en las políticas publicas en materias de igualdad.
  • Resulta imprescindible poner en marcha medidas de conciliación basadas en el interés superior de los niños y las niñas, y en la protección de las familias que se encuentren en situación de especial vulnerabilidad. Para ello se precisa un compromiso real, no solo de los poderes públicos, sino también de las empresas y el sector privado. Urge alcanzar un equilibrio racional que comprenda todos los intereses en juego y permita alcanzar un desarrollo sostenible y una sociedad del cuidado.

Todos los logros en igualdad pasan necesariamente por mejorar la situación de la violencia de género.

Las cifras registradas en 2023 han sido terribles. Al menos, 55 mujeres han sido asesinadas por su pareja o expareja. Además, han aumentado las denuncias por violencia machista, entre ellas en menores de edad, y es innegable que las teorías negacionistas cada vez están más extendidas en nuestra sociedad.

Lo anterior nos recuerda que cualquier avance social puede verse en riesgo, si no se adoptan las medidas oportunas para que se asiente y fortalezca.

Especial mención merece la situación de mujeres, niñas y niños en caso de conflicto armado.

Las labores domésticas, las restricciones sociales en su movilidad y otros factores pueden hacer que las mujeres tengan menos capacidad de huida cuando la población civil es atacada.

La opresión de género forma parte de un sistema que tiene como elementos esenciales la jerarquización y la discriminación. La lucha para acabar con ella exige que la raza, la clase y la sexualidad sean aspectos de la identidad de las personas que modifiquen su experiencia con el género.

Es necesario reclamar mayor atención a la comunidad internacional y pedirle mayor despliegue de medios, humanos y económicos, a la hora de abordar la situación de vulnerabilidad en la que se encuentra la mujer víctima de violencia de género. Es exigible a tal fin un plus de esfuerzo y compromiso.

Creemos que la igualdad sigue siendo uno de los mayores retos en materia de derechos humanos y, desde Juezas y Jueces para la Democracia, reivindicamos una mayor inversión y atención, imprescindibles para acelerar el progreso común económico y social.

 

LA COMISIÓN DE IGUALDAD DE JUEZAS Y JUECES PARA LA DEMOCRACIA