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El ministro
de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, este mediodía
durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.
/ Sergio Barrenechea (EFE)
“Populista” ha sido el calificativo que
tanto el portavoz de la asociación Jueces para
la Democracia (JpD), Joaquim Bosch, como la presidenta
de la Unión Progresista de Fiscales (UpF), María
Moretó, han utilizado en su valoración
de la reforma del Código Penal planteada por
el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.
“Está legislando a golpe de titular”,
ha expresado Bosch. “Está legislando a
golpe de acontecimiento”, ha señalado Moretó.
Ambos coinciden también en la cuestión
de inconstitucionalidad que puede conllevar la prisión
permanente revisable ya que “la Constitución
fija que el cumplimiento de una condena tiene como objetivo
la reinserción”, tal como explica Bosh.
“Todo el mundo tiene derecho a saber cuánto
tiempo va a estar en la cárcel”, atestigua
Moretó que sostiene que esta fórmula semántica
“es una especie de cadena perpetua”.
En el análisis de algunos de los cambios que
propone el Gobierno, como el endurecimiento de la desobediencia
a la autoridad, el portavoz de JpD considera que el
Gobierno pretende con ellas “criminalizar determinadas
formas de protesta y lo que deberían hacer es
convencer con argumentos de la bondad de sus medidas,
en lugar de querer pasar de un estado social a un estado
penal, que no resuelve el problema”.
Para la presidenta de la UpF, el descontento en las
calles es cada vez mayor y ese endurecimiento hará
“que la gente tenga miedo a manifestarse, cuando
ahora ya están castigados con suficiente dureza”.
Además, ambos han reprobado las nuevas penas
por el delito de hurto “que es como criminalizar
la pobreza”, señala Bosch. “Están
endureciendo las penas para los más desfavorecidos”,
coincide Moretó.
Sin embargo, la crítica no es compartida por
el portavoz de la conservadora y mayoritaria Asociación
de Fiscales, Antonio Roma, quien considera que para
analizar bien algunos de los cambios propuestos por
Gallardón, hay que esperar a ver la “letra
pequeña”. Así lo considera para
el caso de la prisión permanente revisable y
para el endurecimiento de delitos como el hurto. “Vamos
a ver cómo se configura”, ha expresado
sobre este último, a la vez que ha recordado
que el Consejo de Europa señala que no se puede
establecer la cadena perpetua y que “hay que ver
las condiciones en las que serán las revisables
las penas”. “Habrá que pensar mucho
el margen de aplicación judicial para que no
se aplique a golpe de sensibilidad”, ha señalado
Roma, quien se ha mostrado favorable a que el nuevo
código penal suprima las faltas.
Este diario ha tratado, sin éxito, de conocer
la valoración de las Asociación Profesional
de la Magistratura y de la Asociación Francisco
de Vitoria.
Por su parte, el presidente del Consejo General del
Poder Judicial (CGPJ), Gonzalo Moliner, ha comentado
que “respeta” el informe sobre la próxima
reforma del Código Penal, aunque ha apuntado
que "todavía le queda recorrido parlamentario",
aunque cree que "prosperará" ya que
lo propone el Gobierno. "No tengo mucho que decir,
de la misma forma que pido respeto para los órganos
judiciales, también hay que respetar lo que decida
el Gobierno o las Cortes", ha indicado.
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