• Ninguna plaza en 2012 y sólo
55 en 2013.
• Hay 800 Jueces sustitutos y Magistrados suplentes,
que no han superado las correspondientes oposiciones.
• En torno al 18% de todos los asuntos que se
ventilan al año en los Juzgados se resuelven
sin haber sido examinados por un Juez profesional.
• El Consejo General del Poder Judicial carece
de autonomía presupuestaria.
La agencia Efe ha anunciado, poniéndolo en
boca del Ministro de Justicia, que se dan por congeladas
las plazas de jueces este año y se convocará
un mínimo el año que viene. Ello contrasta
a primera vista con la predisposición públicamente
manifestada en varios foros por el Ministro de dar
una nueva vida a la Administración de Justicia,
pero sin duda alguna encaja con esa nueva Justicia
que se viene preconizando desde que el Ministro tomó
el cargo: más arbitraje, más mediación,
y menos...jueces.
Legal Today.
A las puertas de 2012, el Consejo
General del Poder Judicial hacía una petición
en firme al Ministerio de Justicia, que se resumía
en los siguientes puntos:
1.- La necesidad perentoria de creación de
cincuenta unidades judiciales para poder dar destino
a los integrantes de la 62 Promoción de la
Escuela Judicial, que se incorporarán en el
mes de marzo de 2012. Teniendo en cuenta la inmediatez
de dicha necesidad, y los problemas económicos,
la Comisión Permanente entendía que
tales plazas deben sercreadas en órganos colegiados,
o como Jueces de Adscripción territorial, toda
vez que no genera un gasto añadido, más
allá del sueldo a percibir por los titulares
de las mismas.
2.- La necesidad de elaboración por parte del
Ministerio de Justicia, de un plan de creación
de nuevas unidades judiciales para los próximos
tres años, con independencia de las que se
contemplan en el apartado anterior, de manera que,
de un lado vayan absorbiéndose las nuevas incorporaciones
a la carrera judicial, y por otro se atienda a las
necesidades derivadas del exceso de carga de trabajo
actualmente soportado por los órganos judiciales
españoles.
3.- La necesidad de dotar de continuidad a la convocatoria
de pruebas selectivas para ingreso en la carrera judicial,
en consonancia con las conclusiones del estudio sobre
la situación de los órganos unipersonales
y colegiados asumido por el Pleno del Consejo General
del Poder Judicial en el mes de junio pasado. Se tiene
en cuenta a tal efecto que la paralización
de los procesos selectivos indicados produciría
sus efectos en los tres años siguientes, sin
olvidar que el exceso de carga de trabajo que actualmente
soportan los órganos judiciales requiere el
aumento de Jueces y Magistrados.
Sin embargo, ayer se ha anunciado justo lo contrario,
al margen del Consejo General del Poder Judicial,
mientras que estamos muy por debajo de la media europea
de Jueces por habitante, lo que hace necesario que
unos 800 Jueces sustitutos y Magistrados suplentes,
que no han superado las correspondientes pruebas a
través de una oposición o un concurso,
actúen diariamente. Ello supone que en torno
al 18% de todos los asuntos que se ventilan al año
en los Juzgados españoles se resuelvan sin
haber sido examinados por un Juez profesional.
Reacciones desde la judicatura
Ante el anuncio no desmentido por el Ministerio de
Justicia emitido por la agencia EFE y del que se han
hecho eco diversos medios de comunicación de
la no convocatoria de oposiciones a la Carrera Judicial
este ejercicio 2012 y el anuncio que en el año
2013 se convocaran únicamente 55 plazas entre
Jueces y Fiscales, Gabriela Bravo, portavoz del Consejo
General del Poder Judicial ha manifestado que "cuando
se trata de una competencia compartida que debe ser
abordada en la Comisión Nacional de Selección,
de la que forman parte la Fiscalía General
del Estado, el Consejo General del Poder Judicial
y el propio ministerio".
La Asociación de Jueces Francisco de Vitoria
comenta que "el cuerpo de opositores no se puede
improvisar. El anuncio ministerial afecta a un gran
número de personas, bien formadas y preparadas,
que abandonarán definitivamente sus estudios
y ello supone una pérdida de un valioso capital
humano del que el Estado tardará años
en recuperarse, si es que llega a hacerlo. De este
modo, con esta decisión se está poniendo
en peligro la forma actual de acceso a la carrera
judicial, que garantiza la formación necesaria
para el adecuado desempeño de la función
judicial, juzgando y haciendo ejecutar la juzgado,
mediante un sistema objetivo basado en el mérito
y la capacidad". Desde este colectivo de jueces
se afirma que "la medida aboca a la desaparición
de la Escuela Judicial pues no puede mantenerse sin
alumnos o con un número tan ridículo
como el propuesto para el año 2013". Desde
Jueces para la Democracia, José Luis Ramírez
ha observado que paralizar las oposiciones puede tener
un efecto muy negativo, fundamentalmente en tiempos
de crisis, cuando hay "incremento de la demanda
de tutela judicial", más jueces resolverían
de modo más veloz los asuntos, así que
el anuncio del Ministro lo que hace es "redundar
en perjuicio para los ciudadanos y para la economía".
Desde la Asociación Profesional de la Magistratura
su portavoz, Pablo Llanera, comenta a Legal Today
que "desde el momento en que estamos, con una
justicia es deficitaria como consecuencia de la inmovilidad
durante cada una de las legislatura que hemos vivido,
el compromiso debería ser dotar de jueces a
una sociedad que además recurre mayoritariamente
a los tribunales en sus conflictos. Por ello -añade
Llanera- pedimos convocatorias regulares cada año".
En el Foro Judicial Independiente analizan que "ya
se están pagando 800 sueldos a 800 jueces interinos,
no profesionales" así que "el criterio
economicista no cuadra".
La Plataforma Cívica por la Independencia Judicial
ha expresado que "sin un adecuado nivel de sanidad
y de educación, España dejaría
de ser un Estado Social, pero sin una justicia mínimamente
efectiva dejaría de ser Estado de Derecho pues,
no en vano la Justicia constituye su columna vertebral
en cuanto que está llamada constitucionalmente
a garantizar los derechos de todos los ciudadanos
y el imperio de la ley" teniendo en cuenta además
"el estado de postración y penuria de
medios que viene arrastrando nuestra administración
de justicia cuando los tiempos eran aun de bonanza"