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Público.es
"Justa y razonable". Así califican
las asociaciones de magistrados la sanción que
el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha impuesto
al juez único del Registro Civil de Murcia, Antonio
Martín Ferradal, por haber tratado de manera
vejatoria a sus compañeras de trabajo y a los
ciudadanos que acudían a realizar gestiones.
El magistrado tendrá que pagar una multa de 3.000
euros por una falta grave de la Ley Orgánica
del Poder Judicial: exceso o abuso de autoridad o falta
de consideración con los ciudadanos.
Según la resolución judicial publicada
por CCOO, uno de los sindicatos denunciantes, Martín
Ferradal calificaba como "putas" a las mujeres
que tenían hijos fuera del matrimonio, "maricones"
a las parejas gays que pretendían casarse o "gentuza"
a los inmigrantes que solicitaban la nacionalidad. Además,
a las funcionarias del Registro las acusaba de pasarse
"las mañanas sin hacer nada, con el papo
puesto en la silla" o las tachaba de "ignorantes"
y "subnormales".
Jueces para la Democracia: "El sistema de control
judicial funciona"
"Desconozco el contenido concreto del expediente,
pero si es así, no es admisible el trato vejatorio
del magistrado", opinó ayer el portavoz
de Jueces para la Democracia (JpD), José Luis
Ramírez. "Es una sanción proporcionada
y razonable que pone de relieve que el sistema de control
judicial funciona", añadió.
Su homólogo en la Asociación Francisco
de Vitoria, José Luis Rodríguez Armengol,
también cree que "hay que respetar las actuaciones
del CGPJ". "Los hechos parecen incuestionables
y la sanción está dentro de los parámetros
reglamentarios establecidos para estos casos",
explicó. "Un juez debe tener el máximo
respeto por todas las personas que trabajan en un juzgado",
concluyó.
En la misma línea se pronunció ayer la
presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas
Themis, Ángela Cerrillos. "Los jueces deben
tener un tratamiento exquisito con los ciudadanos y
con los trabajadores", sentenció. "Y
si no cumplen con eso, normal que los sancionen",
opinó.
Una experta: "Es lamentable que un juez tenga todos
esos prejuicios"
Castigo "leve"
Otra experta feminista, en cambio, considera "leve"
la multa impuesta a Martín Ferradal. "Un
juez no es cualquier ciudadano; tiene la responsabilidad
de aplicar las leyes de no discriminación por
razón de sexo, raza, orientación sexual...",
argumentó la presidenta de la Federación
de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro. "Es
lamentable que quien está encargado de salvaguardar
los derechos de todos y todas tenga esos prejuicios",
agregó.
También otras asociaciones, como el propio sindicato
denunciante, consideraron la sanción como "light".
"El expediente bien podría haberse incoado
por la comisión de una falta muy grave",
apuntaron desde CCOO. La Confederación Española
de Asociaciones de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales
(Colega), además, pidió al CGPJ que cambie
de destino a Ferradal.
Una mujer de 55 años, segunda víctima
mortal de la violencia machista
Violencia machista
Por otro lado, los Mossos d'Esquadra investigan desde
ayer la muerte de una mujer española, de 55 años,
que fue localizada sin vida a mediodía en su
casa de L'Ametlla de Merola, en el término municipal
de Puig-reig, en la comarca del Berguedà (Barcelona).
Aunque por parte de los Mossos no han trascendido más
detalles, todo apunta a que podría tratarse de
un crimen de violencia de género. Si se confirman
las sospechas, se convertiría en la segunda víctima
mortal de la violencia machista en lo que va de año.
Según ha podido saber este diario, fue el hermano
de la víctima quien encontró el cuerpo
después de dirigirse al domicilio, una casa aislada
conocida como Cal Puntes, para hablar con su hermana.
Cuando llegó, el marido de ella le encerró
en la casa y aprovechó el momento para escaparse.
La víctima habría sido encontrada con
varias contusiones producidas por algún objeto
contundente, como un palo. Dentro de la casa no se habrían
encontrado armas de fuego, según testigos cercanos
a los hechos.
El alcalde de Puig-reig, Antonio Clemente, explicó
ayer que la Policía hizo varias redadas por la
zona para intentar encontrar al marido de la víctima,
presunto autor de los hechos. Al cierre de esta edición,
sin embargo, los Mossos d'Esquadra todavía no
lo habían podido localizar. Todo hace pensar
que el presunto agresor habría huido a pie o
ayudado por una tercera persona, ya que dejó
su coche aparcado delante de la casa.
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