| Publicaciones
> Declaración programática del Grupo de
Estudios de Política Criminal
Los profesores, jueces y fiscales que suscriben el presente
documento entienden que es necesaria la constitución
con carácter permanente en nuestro país de un
grupo de trabajo dedicado a desarrollar e impulsar investigaciones
y propuestas político-criminales a partir de presupuestos
progresistas que pueden concretarse en los siguientes puntos
programáticos:
Primero. Orientaciones modernas
como, singularmente, la del control social han enriquecido
notablemente el objeto de la investigación jurídico-penal,
que ya no viene definido exclusivamente por el Derecho positivo
sino también por los procesos sociales que en un determinado
momento histórico seleccionan las conductas que se
hacen depender de la justicia penal. Estas perspectivas hacen
que los estudios penales deban partir de un análisis
profundo de los procesos sociales, evitando construcciones
idealistas o exclusivamente positivistas incapaces de valorar
las auténticas claves de las conductas definidas como
delito.
Segundo. En ese contexto de conocimiento
interdisciplinar del fenómeno criminal tiene su lugar
una política criminal de carácter crítico
capaz de constituirse en alternativa a los planteamientos
actualmente dominantes. En ella merecerán además
un lugar destacado, entre otros aspectos, el análisis
de la evolución de las ideas y de la aplicación
efectiva de la ley penal, las transformaciones políticas
y sociales, la búsqueda de la racionalidad, de la efectiva
igualdad y de la solución democrática de los
problemas sociales, la crisis de la justicia penal, y la exigencia
del carácter mínimo y garantista del Derecho
penal.
Tercero. Una política criminal
orientada en tales principios rechaza la pretensión
de centrar la atención de los penalistas exclusivamente
en los problemas técnico-juridicos propios de la interpretación
de la ley. Sin embargo se es consciente de que la dogmática
penal es un instrumento de primer orden de cara a la consecución
de los fines político-criminales perseguidos: sólo
a través de ella se logran expresar éstos con
la riqueza de matices necesaria así como con los niveles
de seguridad jurídica propios de un Estado de Derecho,
y su respeto a lo largo de todo el proceso de administración
de la justicia constituye una de las principales garantías.
Cuarta. Son objetivos fundamentales
de este grupo de trabajo informar y sensibilizar a la opinión
pública sobre la conflictividad social que subyace
en el fenómeno criminal así como sobre las limitaciones
del Derecho penal como medio de resolución de los conflictos
sociales, y participar activamente en los debates y discusiones
que sobre los temas político-criminales se produzcan
en nuestra sociedad,
Quinta. Resulta igualmente imprescindible
asegurar en la formación de los juristas una transmisión
de los conocimientos jurídicopenales coherente con
lo acabado de expresar. Se quiere suministrar la metodología
pertinente para realizar una visión crítica
del Derecho, que sustraiga a los juristas de la función
tradicional de legitimar las categorías y contenidos
jurídicos, y permita recuperar el carácter histórico
y relativo de éste, superando la dicotomía entre
teoría y práctica, e insertando al propio jurista
dentro de la dinámica de la conflictividad social.
Sevilla, 9 de febrero de 1991
|
 |
Grupo de Estudios de Política
Criminal
El Grupo de Estudios de Política
Criminal está integrado por un nutrido colectivo de
Catedráticos y Profesores Titulares de Derecho Penal,
Magistrados, Jueces y Fiscales que, a partir de una primera
reunión mantenida en Málaga en 1989 con motivo
de la aprobación del Manifiesto por una nueva política
sobre la droga, decidieron constituirse en un grupo permanente
de trabajo.
Desde entonces ha mantenido un ritmo
regular de actividades de estudio, con la pretensión
de desarrollar y formular desde una prespectiva progresista
políticas político-criminales, relativas a ámbitos
sociales especialmente problemáticos, sea porque se
considera equivocada la política hasta ahora seguida,
sea porque estamos ante nuevos problemas que exigen una reflexiva
elaboración de los pertinentes criterios de actuación.
|